martes, 15 de marzo de 2022

VIVIR PELIGROSAMENTE: RECTIFICAR

De esa manera no, mejor así.

Me equivoqué de primeras, o el error fue cambiarlo.

Dije lo que no pensaba o lo pensaba, pero no quería decirlo.

Rectificar es de sabios, o de cobardes, o de veletas.

Ir y venir.

Empecé y lo dejé sin terminar.

Chocamos al principio y al final nos entendimos.

Pedir perdón.

Volver a empezar.

Sonreír aunque el alma llore.


domingo, 13 de marzo de 2022

VIVIR PELIGROSAMENTE: VOLVER

 Nunca se vuelve al mismo sitio. Los lugares cambian igual que cambian las personas.

Llegamos y quedamos impresionadas, el paisaje, la luz, la compañía. Nos gustaría atrapar el momento y eternizarlo, pero se nos escapa. Nos quedamos con el recuerdo, a veces con una foto, aguardaremos la ocasión de repetir…aunque sepamos que no puede ser.

Habrá otra luz, cambios en el paisaje, otra compañía o ninguna; pero, sobre todo, habrá cambiado nuestra mirada. Nosotras ya no seremos las mismas y nunca más será la primera vez.


VIVIR PELIGROSAMENTE: DESPEDIRSE


Dices adiós y un abismo se abre por delante ¿Es un hasta luego? ¿Es para siempre?


Recuerdo que cuando era pequeña y personas queridas se iban a ir de casa, tras una visita, se encontraban que les había escondido el bolso o algo que tuvieran que llevarse, era una forma de decirles que quería que se quedaran: retrasaba la despedida pero no la evitaba.

Luego me hice mayor y ese juego ya no estaba bien visto.

Ya no se distingue, por la forma, cuando quiero que alguien se quede o que se vaya. 

Tal vez no quiero pensar que puede ser la última vez que nos vemos.

Como la última vez que vi a mi padre con vida, o a mi madre, o a mi tía.


Nunca digas adiós sin despedirte de corazón.


VIVIR PELIGROSAMENTE: FICHAR

El control de presencia en mi trabajo se hacía mediante firmas a la entrada y a la salida. Hace bastantes años colocaron un reloj de fichar, querían cambiar el sistema de control pero no encontraban el momento de hacerlo. 

Por fin se decidieron: empezamos a fichar el 1 de marzo de 2020. Trece días después dejamos de hacerlo, el confinamiento y la pandemia hicieron inviable continuar con la rigidez que impone el aparato, no había personal para gestionar todas las excepciones.

De nuevo han impulsado la iniciativa, hemos vuelto a fichar desde el 1 de marzo de 2022, con una guerra a la vuelta de la esquina. Esperemos que el karma no se empeñe en que no tenemos que fichar.


VIVIR PELIGROSAMENTE

Vivir. Morir. Desear. Arriesgarse. Rectificar. Volver. Despedirse. Fichar.

El título de esta serie es una expresión que fue aplicada por una compañera a una pareja de pacientes con una vida, desde nuestro punto de vista, desordenada y desgraciada, tanto que, con la salud quebrada, uno de ellos se murió… ¿Se arriesgó y perdió? Yo no me atrevo a sentenciarlo.

Lo que escribí a partir del título no tiene nada que ver, o tal vez sí.

Se me vino a la cabeza la retahíla de acciones que encabeza esta entrada y que serán el tema de cada texto de la serie.

He tardado trece días en completarla y, con el paso del tiempo, no sé si he acabado escribiendo con la misma idea que empecé; lo que sí sé es que no he cerrado un círculo sino que he iniciado una vuelta de espiral.

Acompaña este texto la foto de una lápida encontrada al borde de un camino en Colmenar de Oreja. Transcribo el texto grabado en la piedra por si no se ve bien en la foto:


“36 AÑOS/ SU MADRE Y HERMANOS/ LE DEDICAN ESTE/ RECUERDO

Por buscar sin reflecsión/ El sustento necesario/ Encontró en el subterráneo/ La muerte sin confesión.”


sábado, 29 de enero de 2022

FLASH BACK EN URGENCIAS

Sentada en el pasillo de ambulantes observo el ir y venir de los pobladores de este microuniverso, a mi lado otro acompañante se entretiene mirando su móvil, sin silenciarlo.

Está prohibido hacer fotos o vídeos dentro del hospital, medida razonable para preservar la privacidad y la intimidad en estos tiempos en los que hay riesgo de que todo se exponga sin pudor, pero reactivo multitud de escenas que quedaron grabadas en mi memoria con más intensidad que en cualquier soporte.

Médicos, enfermeras y auxiliares vocean nombres, aparecen sus dueños; a veces no, distracciones, ausencias breves o dificultad para oír; otras hay confusiones, coincidencias de nombre y apellido, despistes…

Jóvenes MIR van al encuentro de sus pacientes, los interrogan, los exploran, reflexionan tratando de relacionar toda la información con algo conocido. Con la historia en la mano se consultan, se apoyan entre ellos, un gesto, una palabra. Silencio, dudas, complicidad… 

Ahora hay más cuartos de consulta, uniformes de más colores pero las rutinas no cambian, buscar un hueco libre, esperar, el familiar a la caza de alguien que le confirme que no se han olvidado de su doliente, enfermeras que no dan abasto para llegar a todo, auxiliares atentos a dar apoyo. El mismo timbre de parada. 

El mismo sistema que hace más de veinticinco años.

No hay tiempo en este pasillo, aunque un reloj marque las horas. Prisas a ratos, otros calma.

Llegarán las pruebas, llegará el diagnóstico. Un alivio, una preocupación, una sorpresa, una sospecha confirmada. Y los médicos  repartiendo la sentencia: sanar, ingresar, vivir, morir.







sábado, 22 de enero de 2022

TODAS LAS VIDAS

Las vacaciones.
Una reunión de amigos.
Una excursión 
a un lugar precioso 
en buena compañía.
Una tarde íntima.

Un día de trabajo.
De compras.
Visita al médico.
Disfrutar leyendo.
El esfuerzo de estudiar.
Paseo a solas.
Un encuentro inesperado.

Un dolor.
Una buena noticia.
Sufrir con alguien.
No saber qué hacer.
Un temor.
Llorar y sonreír casi a la vez.

Todo es real:
Nos toca todo,
en distinto orden
y en distinta intensidad.

Tomando cada situación podríamos contar muchas historias, 
como vidas en paralelo, y todas son una sola. 

Aprovechémoslas.