El libro de Mona Chollet Contra la culpabilización se asomaba en un escaparate entre otros muchos que no recuerdo. Me llamó la atención. Lo busqué en las bibliotecas de la CAM y no está, así que me lo he comprado como ebook.
Hace tiempo que he decidido no comprar más libros (aunque he transgredido mi propia norma varias veces y sé que lo volveré a hacer). No tengo nada contra los libros, es más, me gusta más el papel que la pantalla, pero ocupan espacio, por eso mi primera opción es la biblioteca.
Últimamente me llaman la atención libros de mujeres que tratan, aunque sea de refilón, temas que en algún momento me tocan, por relación conmigo misma, con conocidos, con pacientes… Probablemente no es la mejor literatura a la que puedo aspirar, a veces, incluso me resultan repetitivos, una vez expuesto el tema y cómo lo van a enfocar, me parece que dan demasiadas vueltas a lo mismo, aún así, me interesan, sé que son puntos de vista particulares, pero documentados, y sé que me quedaré con unas cuantas ideas, que lo mismo ya tenía de antes, y lo demás lo olvidaré, pero en este momento son los únicos libros que termino.
Y por qué éste, no sé. Seguramente tengo en mi vida motivos para sentirme culpable (es un hecho, los tengo), pero no estoy por la labor de asumirla sin resistencia, creo que me viene bien mirar esos motivos de forma crítica y resolver si realmente considero que son mi responsabilidad y debo rectificar, o es un sentimiento impuesto al que no debo ceder; asumir que lo que hago no es culposo, aunque no esté bien visto o no sea normativo.
Son cosas que pueden ir de la simpleza de no hacer la cama o tener la casa desordenada a distanciarme del trabajo, o implicarme poco en causas justas, no conducirme de la forma más ecológica posible, o mantener lazos personales que debería soltar ¿quién decide qué es adecuado y qué no? y ¿qué parte de culpa tengo por hacerlo de una manera o de otra?
Ya avisan en el libro: haga lo que haga, puedo sentirme culpable (por hacerlo o por no hacerlo, por decir una cosa o la contraria) y creo que he decidido deshacerme de esa culpa irresoluble.
Y en la medida de lo posible, no trasladar esa culpa a las personas que me rodean. Bastante tiene cada una con cargar con su propia historia, sus responsabilidades y sus exigencias para que tengamos que llegar las demás a añadir otras.
